CORAZA EMOCIONAL… ¿Puedo quitármela?


 

¿QUÉ ES Y  PARA QUÉ SE FORMA?

 

Cuando vivimos experiencias dolorosas que nos llevan a sufrir, nuestro cerebro genera un mecanismo de protección de manera inconsciente para protegernos de “ese dolor”. Como, habitualmente, no pasamos solo por una situación así a lo largo de nuestra vida, vamos generando una serie de capas, el llamado efecto cebolla, que van construyendo una coraza emocional cada vez más sólida.

Es la manera que tiene nuestra mente para defendernos de lo externo, de los demás y de que nos hagan daño. 

Empezamos a elaborar ese disfraz invisible desde que somos bien pequeños, y como nos ha protegido en muchas situaciones, lo seguimos usando en nuestras nuevas vivencias cuando somos adultos.

 

NIÑOS DENTRO CORAZA EMOCIONAL- ALEXANDRE MILOV

 

Para que formemos esa armadura se pueden dar infinitas causas, pero todas ellas tienen un denominador común: EL MIEDO.

Como se trata de un proceso inconsciente, muchas veces no sabemos ni de qué nos protegemos, pero por mi experiencia propia y la que veo en las consultas, los mayores miedos del ser humano suelen ser :

Miedo a que me dejen, miedo a me hagan daño, miedo a sentir, miedo a decepcionar a los demás, miedo a la muerte, miedo al dolor, miedo al rechazo, miedo a tener pareja, miedo a que no me acepten, miedo a ser diferente… Incluso he llegado a oír que tenia miedo a vivir libremente y ser feliz.

 

 

¿CÓMO ES NUESTRA VIDA CON ESTA CORAZA?

 

Aparentemente nos proporciona una sensación de seguridad. Nos ayuda a ponernos en un estado de “piloto automático”, creyendo que tenemos el control de lo que pasa y de nuestras emociones. Hemos vivido siempre con ese método y, seguramente, nos ha protegido de verdad en muchas ocasiones.

El problema es que, al tratarse de procesos inconscientes, nos nos damos cuenta que ese método que tan bien hemos elaborado durante tantos años, deja de ser efectivo cuando nos está limitando en nuestra vida.

Podemos desear algo con el corazón pero nuestra mente sigue funcionando con ese sistema que ella cree es infalible. Aunque fabricar capas de protección no incide solo en lo que te hace daño, suele apartar también situaciones o personas que te hacen bien.

 

Viviendo con esas corazas, acabamos siendo prisioneros de nuestra propia armadura.

 

 

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA ROMPERLAS?

 

Como cualquier cosa que queramos cambiar en nuestra vida, es imprescindible tomar consciencia de que funcionamos bajo este mecanismo.

El primer paso es bajar la guardia, mostrarnos vulnerables y benevolentes con nosotros mismos, saber qué pensamos, qué sentimos y qué hacemos con eso, cual es nuestra conducta.

Cuando detectamos cuál es el miedo , vemos como es su funcionamiento y, sobre todo, para qué nos sirvió en el pasado.

 

“El conocimiento de uno mismo puede matar al dragón del miedo y de la duda”. –Robert Fisher- 

 

Es en ese momento cuando empezamos a darnos cuenta que, ese disfraz que nos pusimos en un momento determinado y que nos sirvió puntualmente, a día de hoy o en esta nueva situación, nos está limitando a vivir realmente lo que queremos vivir y ya no es efectivo.

 

Romper nuestro sistema de corazas no és fácil porque, tal y como decía Maslow con su pirámide, el ser humano tiene unas necesidades primordiales que cubrir como la seguridad, protección, relaciones sociales y estima. En momentos difíciles o donde sintamos que la cobertura de alguna de esas necesidades está en riesgo, la mente recurrirá sin dudarlo al sistema antiguo, es el que ya conoce.

 

PIRAMIDE MASLOW NECESIDADES - CORAZA EMOCIONAL

 

 

Pero si hay algo efectivo contra los miedos es enfrentarse a ellos; un ejercicio duro aunque, sin duda, liberador.

 

Si crees que hay algo dentro de ti que te está limitando y quieres quitarte la armadura, juntos haremos el proceso para que puedas sentirte libre y ligero de cargas que, ahora ya, no te sirven 🙂

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